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Lo que necesitas saber antes de vivir en un velero

Vivir en un barco a tiempo completo seguro que suena romántico, con puestas de sol, vino y champán, y platos llenos de fruta en la popa.

En realidad, vivir en un velero es acostumbrarte a la humedad y el frío, piensa en el rocío de las olas que se deposita como una ligera capa sobre la ropa y el cabello.

Los veleros también requieren mucho trabajo, y es bueno tener a algún manitas a bordo.

Un velero da mucho trabajo pero también da muchas satisfacciones y experiencias inolvidables.

Hay muchos motivos increíbles para vivir en un velero y en este post te explicamos lo mejor y lo peor que encontrarás viviendo en un barco.
Tabla de contenidos
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  • Beneficios de vivir en un barco
  • Desventajas de vivir en un velero
  • ¿Cómo es vivir en un velero?

Beneficios de vivir en un barco

1. Facilidad para moverte

 
Si te aburres de un lugar, puedes irte a otro fácilmente - contando con que haya haga buen tiempo - cada día si quieres.

Puedes fondear en calas preciosas, donde no haya apenas gente.

Llegar a un nuevo lugar justo a la hora del atardecer para poder disfrutar de la puesta de sol y contemplar esos tonos anaranjados que se forman en el cielo mientras despedimos la tarde, es una experiencia inolvidable y muy recomendada si quieres tener un recuerdo en tu mente imborrable.

Es una gran hora del día para navegar. Imagina poder sentarte en popa compartiendo una cerveza mientras te diriges hacia el lugar donde dormiréis.

Cuando se llega a la cala donde se va a fondear, suele ser muy tranquilo, con solo unos pocos barcos fondeados.

Es un lugar para encontrar un poco de tranquilidad, y poder dejar por un momento el estrés del día a día de la gran ciudad.

El poder recorrer lugares distintos e improvisar nuevos lugares en pocos días es una experiencia apta para aventureros.

 2. Experiencia saludable

 
Estar en contacto con la naturaleza siempre es más sano que vivir en una gran ciudad.

Hay médicos que afirman que el mar puede ser un buen lugar para vivir ya que el mar contiene yodo y sales marinas.

Este tipo de componente colabora a que las personas con determinados problemas como:
  • Tensión arterial
  • Problemas en la articulaciones
  • Infecciones
  • Problemas respiratorios
  • Personas con estrés

 3. Puedes vivir haciendo una de las cosas que más te gustan: navegar

 
Si tu pasión es la navegación, vivir en un barco a tiempo completo significa que puedes salir a navegar cuando quieras.

El velero se mueve lentamente, a una velocidad de cuatro o cinco nudos por hora, pero también se siente como un caballo de carreras a toda velocidad cuando el viento circula por las velas, y el velero atraviesa las olas. 

Cuando se gobierna un barco se tiene una sensación de dominancia sobre él que te puedes sentir conectado o conectada con la naturaleza.

4. Conocer sitios nuevos de forma sencilla


Si te gusta opciones cuando se trata de viajar, vivir en un barco es un opción recomendable para ti.

Cuando vives en un velero puedes decidir ir a cualquier parte. ¿Canarias este invierno? ¿Qué hay de las Azores? O tal vez este verano, podrías disfrutar de un tour por las Islas Baleares durante unos meses. ¿Tal vez Grecia el próximo verano?. 

Es divertido pensar en los lugares donde podrías ir. 

Lo único que te puede detener es el mal tiempo.
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5. Mayor libertad que en un hotel o apartamento


Un gran inconveniente a la hora de viajar es la necesidad constante de detenerse y buscar tu próximo hotel o apartamento.

Con la vida en un velero, podrás llevar tu "pequeño apartamento" a cualquier lugar, y siempre tener a mano las cosas que desees pues es tu casa al fin y al cabo.

6. Contarás con mayor intimidad


Hay muchas personas a quienes les gusta la intimidad de un espacio pequeño.

En cualquier lugar del barco puedes conversar o hacer cualquier otra actividad con la que disfrutes sin tener que sentirte observado.

Disfrutando del sonido del mar y sin distracciones.

Desventajas de vivir en un velero

Si bien vivir en un velero a tiempo completo resulta satisfactorio, tampoco se consigue sin lidiar con muchos imprevistos.

Muchas cosas se rompen en un barco, las reparaciones pueden ser costosas y siempre debes estar atento a la meteorología.

La navegación puede ser fría y dura, así que si no te gusta el viento y el agua en la cara, equípate a conciencia.

Pero estas cosas se convierten en insignificantes en comparación con la belleza y la alegría de estar en un velero.

La idea de vivir en un barco “no es oro todo lo que reluce”.

Un barco implica muchas obligaciones, además de un gasto importante en lo que respecta al mantenimiento del mismo.

A los que les gusta navegar, son más las cosas buenas que les ofrece que las cosas malas.

Aún así vamos a enumerar las 5 peores cosas de vivir en un velero:

1. Trabajo interminable


Cuando compras un barco por primera vez no te haces a la idea del trabajo que conlleva mantener una embarcación.

De hecho, alguna vez habrás escuchado esta frase: "Los dos mejores días de la vida del dueño de un barco son, el día en que lo compras y el día en que lo vendes”.

En un principio, no sabes de que te están hablando hasta que te conviertes en propietario.

¿Vender tu barco? ¿Por qué querrías hacer eso alguna vez?

Los barcos dan muchísimo trabajo.

Son tediosos.

Se rompen.

Necesitan dedicarles un tiempo interminable, atención y mantenimiento.

2. El espacio es reducido


El tamaño medio de una embarcación de recreo suele estar alrededor de 12 metros, pero eso no significa que haya mucho espacio de almacenamiento en él.

La mayoría de los compartimentos están llenos de herramientas de varios tipos, chalecos, botiquín, dispositivos de emergencias, el resto de armarios para comida, ollas y sartenes, y Dios sabe qué más.

Otra cosa a tener en cuenta sobre vivir en un espacio realmente pequeño es llevarte bien con tu pareja.

En espacios reducidos, cuando llevas varios días es normal que surjan los roces porque al final, no tienes muchos lugares donde despejarte.

3. La cocina es muy pequeña


Sí, la cocina del barco es súper adorable y es de agradecer tener una cocina de propano de dos fuegos.

Es difícil cocinar en un espacio tan pequeño, y cuando navegas o estás fondeado, la cocina se balancea y se balancea,produciendo que muchos utensilios o alimentos se caigan al suelo.

Tampoco hay suficiente espacio en la nevera.

Esto significa que hay guardar todas las cosas que requieren de frío para su conservación en un frigorífico pequeño.

4. El baño


Al igual que con la cocina, es de agradecer tener un inodoro en el barco.

Cuando vives en un velero, mientras estás atracado en un puerto deportivo puedes hacer uso de los vestuarios, lo más parecido a una casa.

Por el contrario cuando estas navegando todo cambia.

La taza del WC se adhiere a un pequeño orificio en el suelo, y el constante movimiento del barco, te obliga en muchas ocasiones a utilizar las manos para apoyarte y así mantener el equilibrio.

Al final ir la baño se convierte en todo una prueba de equilibrio.

5. Vivir con lo mínimo


Vivir en un barco o vivir en un velero tiene condicionantes importantes no apto para personas muy caseras.

Cuando tomas la decisión de vivir en un barco, aceptas por ende:
  • Tener que lavar la ropa a mano o llevarla a lavanderías de forma periódica
  • Dificultades para tender la ropa
  • Cocinar de forma más alternativa
  • Contar con ropa de abrigo

6. El mareo


Si eres propenso al mareo, vivir en un barco probablemente no sea una gran idea.

Cuando estamos atracados en el puerto deportivo, el barco realmente no se mueve.

Afortunadamente, uno se acostumbra.

Lo peor es cuando estás en alta mar.

Las pequeñas olas se van convirtiendo en olas cada vez más grandes, al principio cuando capeas las olas disfrutas del movimiento, pero una vez das la vuelta y ves como nos golpean por la popa o desde el costado, una y otra vez.

En tu estómago se va formando un nudo y tienes que concentrarte en respirar y mirar el horizonte.

Hasta los marineros más experimentados se marean, y uno busca la forma de reducir las náuseas cuando está en alta mar.

7. El mantenimiento de un velero


Como comentábamos, vivir en un velero no son todo lujos.

Otro de los grandes inconvenientes o desventajas que tiene, es que hay que estar muy pendiente de tener los cuidados adecuados de mantenimiento para la embarcación.

Si por ejemplo, tienes una avería importante, tendrás que buscar alojamiento en el lugar que te encuentres ya que navegar puede no ser seguro en función del tipo de avería que sea.

¿Cómo es vivir en un velero?

El velero ideal para vivir


Como comentábamos antes, la falta de sitio y de espacio en un velero es uno de los inconvenientes que puede generar mayor dificultad a una persona a la hora de decidir irse a vivir a un barco.

Lógicamente, el espacio irá en proporción de los recursos económicos que tengas.

Es decir, si te agobian los espacios pequeños pero tienes dinero suficiente para tener un barco suficientemente amplio, no tendrás problema. Por eso habrá que buscar la opción que se adapte mejor a tus necesidades y posibilidades económicas.

Si por lo que sea, la opción de comprarte un velero no está entre tus planes, siempre puedes alquilar un barco sin patrón.
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