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Cómo es viajar en un velero compartido y por qué funciona

Normalmente la expresión "hacer planes" se ha asociado con desarrollar una actividad junto a la pareja, familia, amigos, etc. Sin embargo, en los últimos tiempos esta tendencia está cambiando y cada vez son más las personas que se animan a apuntarse a una actividad en solitario, aunque muchos siguen teniendo reticencias por diversos factores como sentirse cohibido al no conocer a nadie, miedo a no encajar en el grupo o inseguridad ante lo desconocido.

En el mar, este temor se une con el desafío que siempre supone la navegación en un entorno natural cambiante, donde entran en juego factores como la meteorología, la convivencia en un espacio reducido o la necesidad de colaborar con personas a las que no se conoce previamente.

En este artículo se explica cómo es la experiencia de viajar en un velero compartido, cómo se organiza la vida a bordo con desconocidos y por qué esta modalidad de viaje se ha convertido en una opción cada vez más atractiva para quienes desean navegar y viajar solos, como una forma de descubrir una nueva manera de relacionarse y disfrutar del mar sin necesidad de depender de un grupo previo de amigos o familiares.
Tabla de contenidos
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  • ¿Por qué el velero es una buena opción para viajar solo?
  • ¿Cómo es la vida a bordo con desconocidos?
  • ¿Qué perfiles de tripulantes suelen apuntarse?
  • Consejos para mejorar la convivencia a bordo
  • ¿Dónde encontrar viajes en velero compartidos?

¿Por qué el velero es una buena opción para viajar solo?

A bordo de un velero, no hay rangos, clases ni diferencias. Todos los que navegan tienen que realizar iguales tareas en el barco, disfrutan de idénticas actividades y siguen las mismas rutinas. De esta manera, es fácil que todo el mundo se sienta integrado, sin importar su personalidad o condición socioeconómica.

El espacio en el barco es reducido, lo que permite fomentar las relaciones personales. Charlar, reír y compartir momentos a bordo forma parte de la experiencia, que contribuye a entablar lazos con personas que antes de embarcar eran totalmente desconocidas pero que, al terminar la travesía, posiblemente sean ya amigos/as.

Las navegaciones se realizan siempre bajo la dirección de un patrón experimentado, que navega por zonas que suele conocer a la perfección y que vela siempre por la seguridad y la buena convivencia a bordo, lo que contribuye a crear una atmósfera cálida y relajada para que todo fluya.

¿Cómo es la vida a bordo con desconocidos?

Días antes de comenzar un viaje en velero compartido, normalmente se crea un grupo de WhatsApp para ir presentando a los tripulantes y organizar algunos de los principales aspectos que hay que tener en cuenta antes del embarque, como la compra de los víveres o la llegada al puerto base (hay personas que comparten coche para llegar al inicio). Ya en puerto, el patrón suele dar el clásico briefing de seguridad, que conviene escuchar, y se procede al reparto de tareas y de camarotes.

Las tareas se reparten del modo más justo posible, de manera que cada tripulante tenga una labor determinada a bordo y que impliquen un esfuerzo similar, sin que nadie pueda sentirse discriminado u obligado a hacer algo que no desee. Por ejemplo, si una persona no sabe o no quiere cocinar, se le asignará sin problema otra tarea, por lo que no tiene la obligación de ser chef si no desea. Igualmente, el reparto de camarotes se realiza atendiendo a razones de género y edad; normalmente los camarotes se comparten por dos personas, una circunstancia que puede resultar chocante al principio pero que es muy habitual en la náutica.

Además de hacer amistades a bordo, el objetivo principal de unas vacaciones en velero es navegar por atractivos destinos y disfrutar de buenos momentos tanto en el barco como en tierra. Bajar a cenar a una localidad costera, bañarse en una cala o simplemente quedarse en cubierta viendo el atardecer son típicas postales de estos viajes compartidos.

¿Qué perfiles de tripulantes suelen apuntarse?

El perfil de las personas que se animan a realizar un viaje en velero compartido es diverso en cuanto a géneros (hay mucha paridad para lo que es habitual en la náutica), edades (si bien el segmento de 40-50 años es el más común) y experiencia previa en el mar, pero es posible trazar algunos bocetos de tripulantes típicos de estas experiencias:
  • Noveles en su primera toma de contacto. Personas que nunca han navegado y ven las vacaciones en velero como el escenario ideal para un debut. Al ser viajes tranquilos y donde el principal objetivo es disfrutar, no suele ser necesario tener experiencia previa, por lo que resultan accesibles para cualquier persona interesada en iniciarse en la navegación.
  • Veteranos de los viajes compartidos. Tripulantes que ya tienen muchas millas en su haber pero que están enganchados a estos viajes porque saben del buen ambiente que hay a bordo.
  • Personas que quieren desestresarse de la ciudad. Urbanitas que ven en el mar una oportunidad para huir de la trampa de las grandes ciudades y quieren desintoxicarse de la rutina en buena compañía.
  • Gente que desea hacer amigos/as. Su principal motivación es encontrar personas con gustos afines. No es fácil hacer amistades hoy en día, por lo que estos viajes en velero ofrecen una oportunidad estupenda para lograrlo.
  • Titulados para ganar confianza o sumar millas. Nuevos patrones de recreo que quieren navegar después de obtener su título o incluso aspirantes a PPER que aprovechan cada navegación para seguir añadiendo millas a su CV.

Consejos para mejorar la convivencia a bordo

En ciertos ámbitos se habla de habilidades como el espíritu de equipo, la actitud positiva o la mentalidad abierta. En un barco, estos conceptos resultan fundamentales para que la vida a bordo sea lo más cordial y fluida posible.

En el velero, ningún tripulante está por encima de otro y la palabra de una persona no vale más que la del resto (salvo en el caso del patrón). Es imprescindible saber escuchar a los demás, empatizar y entender a los compañeros de viaje. Aparcar los prejuicios es básico para entender que a bordo todo el mundo es igual y solo se debe juzgar a las personas por sus actos en el barco, sin importar quiénes sean o a qué se dediquen en tierra.

Durante un viaje compartido hay muchos momentos de alegría y disfrute, pero es posible que en ocasiones surja algún conflicto puntual. La comunicación es clave para que esta circunstancia quede en una mera anécdota. Tener la capacidad de dialogar y hacer que todo el mundo se entienda es parte fundamental para el buen desarrollo de la travesía.

Cada tripulante tiene su propia personalidad y no todo el mundo es extrovertido por naturaleza, pero incluso los menos habladores tienen que poner de su parte y socializar con el resto de la tripulación para conseguir un ambiente lo más óptimo posible.

¿Dónde encontrar viajes en velero compartidos?

Existen varias empresas dedicadas a organizar viajes en velero compartidos. La gran mayoría se pueden encontrar en plataformas especializadas como Sailwiz, líder en España por volumen de mercado. En esta web se puede encontrar una amplia oferta de planes para navegar en territorio nacional como en otros países.

A la hora de encontrar el viaje en barco que más se adapte a lo que uno busca, es fundamental fijarse en las fechas disponibles y en la temática del viaje. La página ofrece una información muy detallada sobre cada viaje, incluyendo disponibilidad, precios, programa y lo que está incluido. Para cualquier duda concreta, es posible contactar con la persona responsable directamente a través de la mensajería privada.

Una vez formalizada la reserva, ya solo queda permanecer en contacto con el patrón, ultimar el equipaje los días previos (en una bolsa no rígida) y disfrutar de la experiencia de compartir la vida a bordo de un barco.
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