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Accidentes de buceo: síntomas y tratamientos

Bucear nos permite admirar el mundo submarino sin estropearlo. Abandonar nuestro hábitat para sumergirnos en un lugar repleto de peces y algas donde el tiempo y la vida tienen sus propias reglas.

Como cualquier otro deporte, el buceo también requiere de un aprendizaje y experiencia para evitar accidentes. A continuación os damos una serie de indicaciones sobre como detectar, tratar y prevenir los accidentes de buceo.

Cualquier síntoma, como hormigueos, picores, manchas rojizas en piel, dolores articulares o musculares, después de una inmersión, se debe considerar como posible inicio de enfermedad descompresiva.
Tabla de contenidos
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  • Enfermedad descompresiva leve
  • Lesiones de oído (Barotraumatismo ótico)
  • Lesiones de senos paranasales (Barotraumatismo de senos paranasales)
  • Dolores dentales (Barotraumatismo dentario)
  • Dolores abdominales (Barotraumatismo digestivo)

Enfermedad descompresiva leve

La enfermedad descompresiva leve, a menudo llamada "mal de presión" se produce cuando un buceador asciende demasiado rápido. El trastorno se produce cuando el nitrógeno, disuelto en la sangre y en los tejidos debido a la alta presión, forman burbujas cuando la presión disminuye.

Los síntomas de la enfermedad descompresiva son:

  • Dolor articular sin artritis o de tipo muscular.
  • Picor y manchas en la piel, especialmente puntos o manchas rojizas en tórax, hombros y piernas.
  • Dolor de cabeza y vértigos.
  • Dificultad para respirar o agotamiento.

Estos efectos pueden aparecer inmediatamente después de la inmersión o tras minutos u horas. Si un buceador presenta estos síntomas, debes actuar de la siguiente manera:

  • Se le debe colocar en posición lateral de seguridad, sobre el costado izquierdo.
  • Administrarle oxígeno en máxima concentración posible hasta llegar a la cámara hiperbárica. Retirar el oxígeno si aparecen convulsiones.
  • Evacuar al paciente a la cámara hiperbárica más cercana. Tenga en cuenta que estos síntomas pueden ser el inicio de una enfermedad descompresiva grave.

Lesiones de oído (Barotraumatismo ótico)

A medida que la inmersión es a mayor profundidad, los tejidos que están cerca de los espacios con aire del cuerpo, como los oídos, los senos paranasales, las raíces de los dientes y los pulmones, pueden dañarse si el cuerpo no puede igualar la presión entre él y el agua que lo rodea. Al dañarse estos tejidos, provocan Barotraumatismos.

A continuación, veremos los síntomas de este tipo lesión y en concreto, de las lesiones de oído.

Los síntomas de los barotraumatismos dependen de la intensidad de las lesiones. Pueden aparecer durante o tras el buceo e incluso días después de la inmersión. De menor a mayor gravedad, son:

  • Sensación de oído tapado (no se consigue compensar).
  • Pitidos o ruidos anormales.
  • Náuseas.
  • Dolor de oídos.
  • Disminución de la audición.
  • Vértigo.
  • Hemorragía por fosas nasales o por el oído.

La sordera de evolución lenta, frecuente en los buceadores profesionales con años de antigüedad, puede disminuir la sensibilidad al dolor por endurecimiento del tímpano. Estos buceadores pueden sufrir un barotraumatismo grave sin haber percibido los síntomas iniciales de aviso. El tratamiento depende de la sintomatología. Consejos generales:

  • No bucear hasta estar completamente recuperado.
  • Antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos, según consejo médico.
  • No utilizar gotas en el oído.

Lesiones de senos paranasales (Barotraumatismo de senos paranasales)

El barotrauma de senos paranasales o sinusal es la segunda patología más frecuente en el buceo deportivo, después de los problemas óticos como hemos visto anteriormente. 

Esta lesión se produce por la diferencia de presión, generada durante la inmersión entre las cavidades de los senos paranasales y el medio ambiente, debido a una mala permeabilidad de los canales de ventilación y drenaje de los senos, llamados ostium. Afecta principalmente a los senos frontales, seguidos de los maxilares.

Es más frecuente durante el descenso (barotrauma por mecanismo implosivo) que durante el ascenso (barotrauma por mecanismo explosivo).

Todas aquellas afecciones que dificulten la ventilación de los senos paranasales, como procesos catarrales o alergicos entre otros, pueden propiciar un barotrauma sinusal durante una inmersión.

Los síntomas de las lesiones de senos paranasales pueden ser:

  • Dolor en la frente o en el resto de la cara.
  • Mucosidad sanguinolenta o sangrado franco por la nariz.

El tratamiento, en los casos leves, consistirá en antibióticos y antiinflamatorios por vía oral, según consejo médico.

Dolores dentales (Barotraumatismo dentario)

En ocasiones los dientes, si presentan caries, se encuentran en algún proceso odontológico o si han sido empastados, pueden contener aire en su interior. Los cambios de presión provacos al realizar una inmersión, pueden originar compresión en la raíz nerviosa y causar un barotrauma dentario

Además, durante la descompresión que se realiza durante el ascenso, el aumento de volúmen de aire que pudiera haber quedado atrapado en el interior del diente durante la inmersión, podría dar lugar a la rotura de la pieza. Este suceso se conoce como odontocrexis.

Se aconseja abstenerse de bucear hasta haber reparado los dientes dañados.

Ante un caso agudo, tomar un analgésico, paracetamol por ejemplo, y pedir consejo médico.

Dolores abdominales (Barotraumatismo digestivo)

Respirar de manera inadecuada con un regulador o utilizar técnicas para igualar la presión de los oídos y los senos nasales, puede hacer que los buceadores ingieran pequeñas cantidades de aire durante la inmersión. Esta afección se denomina Barotraumatismo Digestivo.

Al expandirse el aire ingerido, puede producir los siguientes síntomas:

  • Cólicos abdominales.
  • Calambres.
  • Eructos y flatulecias.
  • Rotura del tubo digestido (poco frecuente).

Si presentas estos síntomas, deberás acudir al médico para que te realicen una radiografía de toraz y abdomen en posición erguida o una TC para detectar la presencia de aire libre.

El moderar la velocidad del ascenso, o incluso parar unos instantes manteniendo la calma, suele ser útil. También el cambiar de posición en la parada, situándose con la cabeza hacia abajo.

Algunos consejos para evitar los barotraumatismos son:

  • Ante cualquier contingencia, como resfriados, alergias, procesos inflamatorios rinofaríngeos agudos y crónicos, por la que no se pueda compensar conviene abstenerse de bucear.
  • Los descongestivos nasales aplicados esporádicamente pueden ser útiles, como la Oximetazolina, pero su aplicación habitual provoca atrofia de la mucosa y acaban siendo ineficaces.
  • Cuando no se pueda compensar durante la inmersión, ascienda un poco o pare en la profundidad donde haya aparecido el problema. Si aun así no se consigue, salga a superficie y deje de bucear.
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