Travesía
en el Evasión III: Alicante - Ibiza - Formentera - Alicante
Martes, 5 de la mañana, tanques de agua y combustible llenos y la despensa
preparada para una semana fuera del puerto base del Evasión III.
Tras comprobar el estado de la embarcación, cerrar portillos y escotillas
revisamos el parte meteorológico por última vez, parece que tendremos el viento
de proa toda la travesía, así que en principio navegaremos a motor. El mar está
en calma lo que nos permitirá ir tranquilos y llevar un buen ritmo. La idea es
costear hasta Calpe y si la tripulación tiene ánimo de seguir hasta Ibiza hacer
una sola etapa sin escala.
Nada mas salir por la bocana del puerto de Alicante viramos hacia un horizonte
que empieza a clarear y que en poco tiempo nos regala una espectacular salida
del sol que tiñe el cielo y las nubes de tonos naranjas y azules que iluminan
con luz tenue la proa de la embarcación.
La visibilidad es buena y en unas horas empezamos a ver la isla de Ibiza. La
travesía transcurre sin sobresaltos hasta que un grupo de delfines a
pocas millas de nuestro destino llama nuestra atención. Tras varios intentos
dando varios círculos con la embarcación logramos que algunos de ellos naden
junto a nuestra proa un rato, acompañándonos casi hasta el faro de Conejera.
Parece que estamos de suerte y empieza a entrar viento de través. Navegaremos a
vela las últimas millas.
Llegando a San Antonio nos acercamos a la orilla donde se congregan los turistas
en el conocido Café del Mar y compartimos con ellos la puesta del sol. Acto
seguido entramos en San Antonio para fondear y bajar a tierra a disfrutar de la
noche de Ibiza.
A la mañana siguiente volvemos a ver de nuevo el amanecer, la noche de Ibiza da
mucho de sí y hay que reconocer que en esta ocasión el sol sale antes de que
volvamos a bordo. Para evitar largas colas en el club náutico de San Antonio
llenamos de nuevo el tanque de combustible y agua a primera hora y salimos a
navegar.
En el segundo día tenemos algo de viento para navegar a vela y visitamos varias
calas del este de la isla de Ibiza para llegar a media tarde a la playa de
Salinas donde teniamos reservada una de las boyas que el gobierno de Baleares ha
puesto a disposición de las embarcaciones de recreo para preservar las praderas
de posidonia. Allí pasamos las dos siguientes noches y disfrutamos del sol y
las playas de Ibiza.
Antes de partir a Formentera la bateria del motor nos juega una mala pasada al
no arrancar, así que la intercambiamos por la del molinete para poder continuar
la travesía. Partimos hacia Formentera con viento de fuerza 4 - 5 y aprovechamos
la jornada para disfrutar de la navegación a vela. Como la travesía hasta
Formentera es muy corta damos media vuelta antes de llegar a nuestro destino
para intentar superar los 8 nudos en alguna racha y nos quedamos muy cerca.
Fondeamos frente a La Savina y disfrutamos de la noche en tierra con una buena
cena y música en directo.
Al día siguiente aprovechamos para visitar la isla de Formentera, una auténtica
maravilla con puntos de visita obligada: Cala Saona, Espalmador, la puesta de
sol en el faro de Cap de Babaria y cualquiera de las impresionantes playas de
aguas cristalinas.
Sábado, 10 de la noche. Partimos de vuelta hacia Alicante. Establecemos las
guardias y nada mas salir recibimos por radio un aviso de una embarcación de
recreo con problemas que posiblemente pueda estar cerca de nuestra ruta,
tendremos que estar atentos. La noche nos regala una intermitente lluvia de
estrellas y la mayoría de la tripulación aguanta el sueño para disfrutar del
espectáculo mas allá de su guardia.
El mismo amanecer que nos vió partir de Alicante nos da de nuevo la bienvenida
al puerto base. La tripulación, tras cinco días viviendo a bordo, realiza la
maniobra de atraque en puerto con total coordinación. Cinco días dan para
aprender mucho y se nota.