La Torre de Hércules, situada en un extremo de la
ciudad de La Coruña, es el único faro romano en funcionamiento del
mundo. Construida como faro de navegación en el siglo II d.C. La
construcción de la Torre esta rodeada de varias leyendas.
La mitología dice que hubo un gigante llamado
Gerión, rey de Brigantium, que obligaba a sus súdbitos a entregarle
la mitad de sus bienes, incluyendo sus hijos. Un día los súbditos
decidieron pedir ayuda a Hércules que retó a Gerión en una gran
pelea. Hércules derrotó a Gerión, lo enterró y levantó un túmulo que
coronó con una gran antorcha. Cerca de este túmulo fundó una ciudad
y, como la primera persona que llegó fue una mujer llamada Cruña,
Hércules puso a la ciudad este nombre.
En la Edad Media, la Torre quedó convertida en
fortificación, perdiendo muy posiblemente su utilidad marítima. En
el siglo XVII se encargó la restauración de la Torre al arquitecto
Amaro Antune, quién se encargó de construir una escalera de madera
que cruzaba las bóvedas hasta la parte superior donde se sitúan dos
pequeñas torrecillas que soportan los fanales.
Actualmente la construcción neoclásica que data
del siglo XVIII es un edificio de planta cuadrada con 11,60 metros
de base y 68 metros de altura. En la fachada destacan dos ventanas
rectangulares con tejadillo entre piso y piso, tapiadas total o
parcialmente. En el interior destaca una estructura romana, con una
escalera de 242 escalones, y al final el Atlántico, con una
extraordinaria panorámica de las playas y núcleo urbano de A Coruña.
Una banda diagonal recorre La Torre de Hércules en recuerdo de la
primitiva rampa.
Cada noche comienza a funcionar el faro que emite cada 20 segundos 4
destellos blancos visibles a 24 millas, los días de niebla emite una
señal sonora que puede escucharse a 7 millas y facilita la
navegación y la entrada de los navíos al puerto de La Coruña.
El pasado 1 de febrero de 2008, un total de 144
faros en toda España emitieron señales acústicas y sonoras al
mediodía, durante media hora, para apoyar la candidatura del faro
romano de la ciudad gallega, para que sea considerado Patrimonio de
la Humanidad.
El ayuntamiento de La Coruña quiere que este
simbólico monumento tenga un lugar entre las maravillas que reconoce
la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio de la Humanidad.
A esta iniciativa se sumaron faros en todas las
regiones españolas, como Cataluña, País Vasco, Asturias, Cantabria,
Baleares, Canarias, Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y las
ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Esta iniciativa se suma al respaldo que otorgaron
a la Torre de Hércules faros de todo el mundo, agrupados en la
Asociación Internacional de autoridades de Señalización Marítima y
Ayudas a la Navegación (IALA), que emitió un comunicado a favor de
esa candidatura este mes pasado.