¿Es
la náutica de recreo un deporte?
Hay un
permanente debate sobre de quien debería depender la náutica de recreo en
España, habida cuenta el descontento respecto a la dependencia actual del
ministerio de fomento.
No es fácil
responder a esa cuestión, por las implicaciones que tienen en la náutica de
recreo diferentes administraciones. Basta mirar a nuestros países vecinos, o a
las comunidades autónomas, para ver que la casuística es de lo más variada:
desde consejerías de pesca hasta consejerías de puertos y aeropuertos tienen las
competencias.
Claro que
primero se deberíamos aclarar que se entiende por náutica de recreo. Podríamos
definirla como aquella actividad cuyo fin esencial sea el recreo; el ocio, a
bordo de una embarcación, en la mar o en aguas continentales y englobar dentro
de la náutica de recreo, actividades tan distintas como el turismo náutico, el
paseo, la pesca no lucrativa o pesca no profesional, las actividades
subacuaticas, el esquí acuático, el surf, el windsurf, el kitesurf, el remo, y
la navegación a vela.
Y ¿qué
relación podría tener la náutica de recreo con el deporte? : aunque la Real Real
Academia Española de la Lengua da como segunda acepción de la palabra deporte:
la recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al
aire libre, lo cierto que en España, el significado más extendido es el de su
primera acepción: actividad física, ejercida como juego o competición, cuya
práctica supone entrenamiento y sujeción a normas; a un conjunto de reglas y
costumbres, normalmente asociadas a la competitividad, y que por lo general está
institucionalizado (federaciones, clubes), para competir con uno mismo o con los
demás y que tiene un conjunto de reglas perfectamente definidas y en el que la
capacidad física del competidor determina el resultado, si bien, también incluye
actividades donde otras capacidades no ligadas a las físicas del deportista son
factores decisivos, como pudiera ser la agudeza mental o el equipamiento como
ocurre con el ajedrez o con el automovilismo, aunque los deportes sean también
un entretenimiento tanto para quien lo realiza como para quien sigue su
práctica.
Como botón de
muestra de lo anterior, véase los contenidos de las secciones de deportes de los
medios de comunicación: pura competición.
Claro que
también existen actividades de competición dentro de la náutica de recreo como
es el caso de las regatas a vela, de motonáutica o las competiciones de surf,
winsurf, o de pesca pero en todo caso, solo un pequeño sector de la náutica de
recreo pudiera considerarse deportivo.
Por ello la
regulación de la náutica de recreo suele ser ajena a la deportiva y su
tratamiento fiscal también es diferente.
Respecto a los
barcos, su regulación en España depende fundamentalmente de los ministerios de
industria y de fomento; respecto a las instalaciones, a medio ambiente y a
fomento, y respecto a los usuarios, del ministerio de fomento.
Los
aficionados a la navegación de recreo, no precisan estar afiliados a ninguna
federación. Les basta con estar en posesión del correspondiente título
habilitador para ello. De hecho, no existen instituciones representativas: la
mayoría de los usuarios no están adscritos a ninguna entidad, si bien existen
asociaciones como la de Capitanes de Yate, Real Liga Naval, etc. de escaso
arraigo entre los practicantes de la náutica de recreo, y otros están afiliados
a clubes, para poder acceder al uso de un amarre para su embarcación.
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