El sistema de identificación automática de buques, AIS (Automatic
Identification System), es una tecnología que permite enviar y recibir datos
estáticos como los que identifican a un barco, y dinámicos (procedentes de un
GPS) hasta un radio de 60 millas náuticas. Los datos recibidos, pueden ser
desplegados en plotters, pc's y pda's, sobre una carta digital y, por lo tanto,
convirtiendo estos dispositivos en auténticos radares, aunque mejorados, ya que
se identifican los contactos, y no existe confusión entre accidentes geográficos
y embarcaciones; no le afectan las condiciones meteorológicas, y su alcance es
muy superior al del radar.
Pero para que el sistema funcionase, tenía que ser obligatorio
que los buques facilitasen todos esos datos, como requisito indispensable para
la monitorización del tráfico marítimo pero, el principio de libertad de los
mares y de paso inocente tan arraigados en el transporte marítimo hacia muy
difícil obligar a informar del paso del buque por un estrecho o una zona de
especial densidad de tráfico, y de tener que informar sobre su carga si esta era
peligrosa. Parecía que se iba a restringir este principio de libertad.
Sin embargo, esta vez, el dilema entre libertad o seguridad se
resolvió a favor de la seguna opción: las ventajas de un tráfico más seguro y
una respuesta a las emergencias más eficaz, salvaron las últimas reticencias. El
sistema fue aprobado por la OMI en el año 2002 con un calendario de
implementación según las características del buque, comenzando el 31 de
diciembre de 2004. Hoy el estándar AIS es un estandar obligatorio para los
buques sometidos al Convenio SOLAS de determinadas características.
En cuanto a las embarcaciones no sometidas al Convenio SOLAS y
que no sean embarcaciones de pesca, nos estamos refiriendo a las embarcaciones
de náutica de recreo la decisión de la Comisión, de 25 de enero de 2005,
2005/53/CE establece: "La armonización de los servicios de radio contribuye a
incrementar la seguridad de la navegación de los buques no sujetos al Convenio
SOLAS, especialmente en caso de peligro y de situaciones de seguridad, por lo
que los Estados miembros invitan a dichos buques a participar en el AIS". Esta
decisión incide en la dirección de establecer el AIS también como un elemento
indispensable en los buques más pequeños. El hecho de que la "Llamada Selectiva
Digital" (LSD o en DSC en inglés) sea obligatoria desde comienzo de 2008 (en
España, a partir del Real Decreto 1185/2006 1185/2006, de 16 de octubre), es el
comienzo hacia implementación de medidas de seguridad del tipo AIS.
Como el AIS es un sistema abierto, es decir que, cualquiera con
un receptor de radio de VHF puede captar toda la información del tráfico
marítimo de la zona en la que tenga cobertura con cualquiera de las muchas
aplicaciones que se han elaborado para el seguimiento y monitorización de
tráfico, y que están al alcance de cualquiera, esta eficaz herramienta para el
ordenamiento del tráfico puede convertirse un una fuente de información
valiosísima para quienes quieran atentar contra un barco o apresarlo, como viene
ocurriendo en las costas somalíes si bien, los Capitanes de los barcos pueden,
bajo su responsabilidad, apagar su AIS cuando naveguen por zonas especialmente
peligrosas: Para ello han de concurrir razones de peso que los Capitanes han de
evaluar y justificar en las anotaciones que a tal fin realicen al el cuaderno de
bitácora.
Hoy en día es posible consultar el tráfico marítimo en tiempo
real accediendo a páginas web como
http://www.localizatodo.com la cual, nos da una idea de la accesibilidad de
la información. Entre otras cosas nos permite consultar la ruta que ha seguido
cada una de las embarcaciones y reproducir una animación de la posición de cada
embarcación en las últimas horas.
Un dilema similiar en cuanto a la seguridad en la implantantación
de estos sistemas al caer en manos de organizaciones delictivas se planteó con
la precisión de los GPS. Precisión que en el caso de ser utilizada con
propósitos terroristas se volvía en contra de los fines para los cuales fué
creado el GPS y que obligó a los responsables del Pentágono de los Estados
Unidos a introducir un error intencionado en dicha precisión. Por todo lo
anterior, ¿qué hacer cuando las nuevas tecnologías puedan ser utilizadas con
fines perversos?
Es muy dificil evitar el uso mal intencionado de instrumentos
concebidos para el bien de los hombres pero en todo caso, tal posibilidad no
debiera ser en ningún caso impedimento o freno para el desarrollo de nuevas
tecnologías que ayuden al progreso de la humanidad si bien los esfuerzos
realizados en estos ámbitos deberían ir acompañados de las medidas oportunas
para minimizar el riesgo de un uso con fines fuera de la legalidad.